Dependencia emocional y relaciones tóxicas

La dependencia emocional es un estado psicológico, que puede  manifiestarse dentro de las relaciones que se establecen en una relación de pareja.

La persona dependiente necesita de la pareja que depende, operando mecanismos similares a los que se dan en otras adicciones. Se genera una relación de sumisión psicológica, que no es capaz de controlar.

Puede apoyarse en los tópicos del amor romántico,  se idealiza de forma exagerada a la pareja y se manifestan ideas de minusvalía sin ella.

En estas relaciones se sitúa a la otra persona por encima de todo, incluso de uno mismo a pesar del sufrimiento y malestar que produce la relación.

La pareja pasa a ser el motor principal de la vida, que gira en torno a la otra persona. Se desplazan a un segundo plano aspectos importantes, como las actividades personales, la familia o las relaciones sociales.

El hecho de separarse, también puede generar una gran ansiedad difícil de gestionar. 

La ruptura puede ocasionar un síndrome de abstinencia, que solo puede controlarse sabiendo de la otra persona o teniendo un acercamiento. Por este motivo, incluso cuando la relación ha finalizado se intenta mantener el contacto.

En estos casos acudir al psicólogo es necesario para  aprender a desarrollar  la autonomía y la independencia personal.

Durante la terapia psicológica también se fortalecerá una autoestima incondicional basada en los recursos propios, para que el bienestar y la felicidad no dependan de otra persona.