Estrés Laboral

Una de las fuentes más habituales de estrés es nuestro trabajo, por las constantes presiones y exigencias debido a las altas demandas que se requieren  actualmente en el ámbito laboral.

Este clima de competitividad e inmediatez por los resultados, genera un clima de estrés laboral, por el estado de tensión física y psíquica que en ocasiones se soporta en el trabajo. 

Esta situación afecta negativamente a nuestra salud, especialmente si se mantiene en el tiempo o presenta picos de intensidad muy elevados

En ocasiones  produce a un agotamiento crónico, que puede desembocar en el síndrome de burnout, que significa literalmente en inglés “quemado”. Esta expresión se utiliza para describir una situación de total agotamiento o fatiga del trabajador.

Normalmente este malestar también impide a quien lo padece disfrutar de otros ámbitos de su vida, como la familia, amigos y el tiempo de ocio.

Los síntomas del estrés laboral son:

Síntomas fisiológicos:

  • Falta de energía, sensación de agotamiento extremo, taquicardia, tensión muscular, sudoración, hiperventilación y alteraciones del sueño. 

Síntomas emocionales:

  • Sensación de tristeza, apatía generalizada, inseguridad y ansiedad.

Síntomas cognitivos:

  • Dificultad de concentración, temor al fracaso, disminución del rendimiento y falta de motivación.

 

En estos casos acudir al psicólogo es fundamental para minimizar su impacto y disminuir estos síntomas.

Durante la terapia psicológica  se proporcionan las estrategias necesarias para  afrontar dichas situaciones. 

Es muy recomendable realizar una intervención psicoterapéutica de forma temprana, para facilitar su remisión.